martes, 16 de agosto de 2011

Un apretón

¿Existen las casualidades?, a mi no me lo parece. Después de una larga baja y de una desgracia que nos ha sacudido en "to lo alto", mi primer servicio ha sido un vuelo a Jerez y vuelta después de 6 horas de escala, menos mal que tenemos un convenio que hacemos cumplir de vez en cuando y nos han mandado al hotel a descansar. Me he pegado una siesta de casi 4 horas, pero estaba justificada por el madrugón que me he pegado con la firma a las 5:30 am.

Es surrealista lo que nos ha pasado hoy cuando estábamos listos para poner en marcha. El vuelo que teníamos programado era una cancelación del día anterior porque no había tripulaciones para realizar ese servicio. Lo ha hecho una tripulación, la nuestra, que estaba de imaginaria en casa, afortunadamente nos llamaron con suficiente antelación para poder organizarnos. Firma a las 5:25, avión listo a las 5:45 y embarque finalizado a las 6:00 con puertas cerradas. La secuencia es la siguiente: el comandante llama a la torre pidiendo puesta en marcha para nuestro vuelo, la torre contesta que hay una regulación para dentro de 1 hora y media, cosa de difícil digestión después de retrasar el vuelo 10 horas y sobre todo por la hora en la que se estaba pidiendo la puesta en marcha. La razón del slot era por congestión en salidas del aeropuerto de Madrid. Lo que se hace en estos casos es llamar por frecuencia de compañía a operaciones para que gestione otro slot para salir antes de lo que te asignan, el comandante estuvo llamando durante 20 minutos a esta frecuencia y por teléfono a la asesoría de tripulaciones que es desde donde se gestionan estas situaciones. después de 20 minutos infructuosos, el comandante llama al jefe de día, el mandamás que está de guardia en el aeropuerto para gestionar cosas importantes, la respuesta es totalmente inesperada y desconcertante, la cara del comandante cuando nos contaba lo que le habían dicho era un poema, ¿cómo se lo cuento yo al pasaje?, no se lo contó porque estaba la mayoría dormido, si viniese alguien a preguntar... ya veríamos cual sería nuestra explicación. La persona encargada de la frecuencia y la encargada del teléfono estaban en el servicio, habían coincidido en el apretón, ¡ESTABAN CAGANDO!.

En fin, después de varias gestiones para mejorar la regulación, el retraso en la salida fue de 50 minutos y la llegada con esos 50 minutos de demora.

El vuelo muy tranquilo, aproveché la aproximación para fotografiar el terreno donde está la Venta Santagenoveva de la que son propietarios la familia de mi mujer, y para hacer un video de Alcalá de Guadaíra en la festividad de su patrona la Virgen del Águila.

Desayuno pantagruélico en el Hotel Jerez, maravillosa piscina, bien situado, trato excelente, habitaciones tranquilas con camas con el colchón duro como a mi me gusta.


Lo mejor del día estaba por llegar, un despegue por la pista 20 (dos cero), ascenso con rumbo de pista durante unos minutos hasta llegar al Puerto de Santamaría y virar a la izquierda para ir casi directos a Madrid. Un día azul con mucha visibilidad y la suerte de ir sentado en una ventana del lado derecho me dieron la oportunidad de hacer un par de fotos y un video que aquí os dejo

Despegue de la pista 20 (dos cero)


El Puerto de Santamaría

Base Aérea de Rota, Rota y Chipiona

Espero que os haya gustado la entrada, las fotos y el vídeo.

Saludos

David Martín

2 comentarios:

Eme dijo...

Amo tanto volar...

David Martín dijo...

Y yo, también amo volar, aunque a veces se dan situaciones curiosas